La economía española presenta una cara más saludable tras el rescate, sin embargo bajo la piel nuestro país continúa presentando importantes desequilibrios y encarando serios desafíos, como bien ilustran en el elevado nivel de desempleo y la descomunal deuda pública, que ronda el 100% del PIB. Estas son las conclusiones del cuarto informe de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo de España tras la salida del rescate a la banca. El ministro de Economía, Luis de Guindos, cree que el informe de la Comisión Europea que examina a España tras el rescate financiero lo que hace es “marcar una senda de actuación a futuro desde el punto de vista de las actuaciones, desde el punto de vista de la política”. Así lo dijo ayer en su valoración del documento, hecho público por la Comisión Europea. El informe de la Comisión hace una valoración básicamente positiva, pero también pone deberes al Gobierno que salga de las elecciones que se celebran el próximo 20 de diciembre. Bruselas reclama más ajustes en el presupuesto de 2016, profundizar en la reforma laboral y acelerar la privatización de Bankia y BMN, las dos entidades participadas mayoritariamente por el Estado a través del FROB. “Lógicamente hay retos, siempre hay”, declaró el ministro. Antes de estas palabras, Guindos había apuntado que “el informe es claramente positivo, indica las fortalezas de la economía española y el crecimiento de la economía española. Indica, además, que se han hecho reformas en muchos ámbitos importantes en comparación o durante el periodo de tiempo entre el informe actual y el anterior. Y respecto al sector financiero español dice que está en una situación de solvencia”. Esta introducción dio paso a su conclusión: “Se hace una valoración positiva”. Al final de sus declaraciones a la prensa, Guindos vuelve a advertir que “las reformas han funcionado y que cualquier reversión de estas reformas llevaría a una marcha atrás en la recuperación de la economía española, porque todavía no hemos salido de la crisis”.

Publicado: 28 de Enero de 2016