Maxima funcionalidad

4 de Abril de 2014

Por Héctor Magnone

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Hasta la década del ´50, la puerta era un producto más, que se obtenía en una carpintería tradicional. La mayoría comprendía uno, o tal vez dos materiales: la madera y el hierro. Desde entonces, y con los nuevos sistemas de fabricación, surgieron otros tipos y materiales, que permitieron ampliar significativamente la oferta y variedad del producto.

Con la aparición del tablero de contrachapado, se produjo una evolución hacia el tipo de puerta placa o lisa, lo que permitió normalizar las medidas e industrializar su producción. Con el tiempo, la tecnología incorporó nuevos materiales como la chapa, el aluminio y, recientemente, el PVC. Más aún, hoy se habla de mayor seguridad, incorporando a las puertas blindadas. 

La puerta es el elemento funcional que más se utiliza en la vivienda, por lo que la elección del tipo de apertura será fundamental para su mantenimiento y buena conservación. 

Tipos de puerta

De madera maciza o placa, de chapa, aluminio o PVC, las puertas de interior se clasifican en:

· Abatibles:  abren en un solo sentido, y son las más empleadas en todas las viviendas y salas. Admiten cualquier material.

· Vaivén: se mueven en cualquier sentido, generalmente sin manija, de modo que se abran con sólo empujarlas. Generalmente, se colocan entre la cocina y el comedor, para facilitar el servicio de la comida.

· Corredizas: su apertura se realiza por traslación horizontal y resuelven problemas de espacio. Placares, cocinas, armarios y bibliotecas son algunos de los lugares aconsejables.

· Plegadizas: formadas por varias hojas o piezas, que deben plegarse para su apertura. Son una práctica y económica solución para dividir ambientes y otorgar privacidad. Suelen utilizarse tanto en el hogar como en ambientes públicos.

Los materiales 

Desde la clásica industrialización hasta la actualidad, los materiales de las puertas variaron. Hoy, la oferta es amplia y acorde a diferentes necesidades. 

· De madera maciza. Son aquellas totalmente realizadas en madera, las más clásicas. Admiten varios diseños, muchos con carácter artesanal. Por lo general, se ubican en la entrada de la vivienda, aunque también se las puede colocar en los interiores.   

· Aluminio. Desde Naos Aberturas sostienen que se trata de “un material que se caracteriza por su bajo mantenimiento, con gran  variedad en terminaciones y diseño. Además, estas puertas son herméticas y amigables con el ambiente. Admiten doble vidriado como una solución definitiva a la aislación térmica y acústica, y son indicadas para el acceso a patios, en su formato de puerta-ventana o ventana balcón.  

· Chapa. Bajo su modelo de chapa inyectada, están rellenas con poliuretano y pueden ser reforzadas o livianas. Brindan protección y ofrecen múltiples opciones de modelos y diseños. Se utilizan como puertas de entrada principal o de acceso a exteriores de patio. Óptima relación calidad-precio.

· PVC. Este material reciente de excelente aislación provee puertas durables y herméticas, con buen comportamiento de estanqueidad. Requieren mínimo mantenimiento, y se adaptan fácilmente a situaciones diferentes. Pueden reemplazar una abertura de madera u otro material, sin tener que emprender obra de albañilería. Su desventaja: el costo elevado. 

Puertas de seguridad

Al hablar de puertas seguras, usualmente se hace referencia a las puertas blindadas. Actualmente, representan una opción muy concreta para asegurar la vivienda:

Fernando Galarza, titular de la firma Galseg en Córdoba, sostiene: “cualquier puerta puede blindarse, hasta aquellas que son muy antiguas, y también las que tienen que seguir una línea de diseño por consorcio, o con molduras especiales ”.

Cuando se decide la compra directa de una puerta  blindada, Megaport distribuye y comercializa estas puertas que contienen “una estructura interior de chapa de acero con alta resistencia técnica, seguridad y barrera anti fuego” señala María Amuchástegui, gerente de la firma. 

Además, estas puertas disponen de cerraduras de máxima seguridad computadas y no copiables, con cilindros de acero resistentes a la tracción y protegidos contra los intentos de aperturas con barretas. Son altamente estéticas, de fácil instalación y adaptables a cualquier necesidad.